El Viernes y La Conciencia de La Ummah

يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا إِذَا نُودِيَ لِلصَّلَاةِ مِنْ يَوْمِ الْجُمُعَةِ فَاسْعَوْا إِلَى ذِكْرِ اللّٰهِ وَذَرُوا الْبَيْعَ ذٰلِكُمْ خَيْرٌ لَكُمْ إِنْ كُنْتُمْ تَعْلَمُونَ

وقَالَ رَسُولُ الله صَلَّى اللهُ عليه وسلَّم: خَيْرُ يَوْمٍ طَلَعتْ عَلَيْهِ الشَّمسُ يَوْمُ الْجُمُعَةِ...

 

¡Honorables musulmanes!

Hoy es viernes… Como dijo nuestro Profeta (s.a.s): "El mejor día en que sale el sol es el viernes…"; (Muslim, Yumm’ah, 18) hoy es nuestro día de reunión semanal como creyentes, es un momento excepcional en el que se fortalecen nuestra unión y nuestra hermandad.

¡Queridos creyentes!

Una de las principales responsabilidades que debemos cumplir el viernes es realizar la oración, nuestro Señor Todopoderoso dice: "¡Oh, creyentes! Cuando se llame a la oración del Viernes, acudid con prontitud al recuerdo de Allah y dejad toda compraventa; eso es mejor para vosotros si sabéis”. (Al-Yummah, 62/9)Este llamado no es solo para reunir los cuerpos en un mismo lugar, es para la unión de las almas, para la unificación de los corazones en la misma verdad,  este llamado es para que los corazones se toquen como los hombros se tocan, este llamado es para recordar a todos los creyentes, sin importar su idioma, color, escuela, rango o posición, que se apoyen mutuamente como los ladrillos de un muro.

¡Queridos creyentes!

La llamada a la Oración del Viernes tiene como propósito enseñar a los musulmanes a dejar de lado sus diferencias y abrazar la unidad, a alejarse de la discordia y a apoyarse mutuamente; en otras palabras, a convertirse en una comunidad unificada. Este llamado alude a la vida ejemplar de los Compañeros del Profeta (s.a.s), quienes escuchaban el sermón y la jutba como si un pájaro estuviera posado sobre sus cabezas, amenazando con volar si se movían. (Abu Dawud, Tib, 1) Y este llamado busca transmitir la verdad y las sabidurías del Islam, y el mensaje misericordioso de nuestro Profeta Muhámmad (s.a.s), a todos los rincones del mundo.

¡Queridos musulmanes!

Los creyentes que cuidan su cuerpo, vestimenta y perfume, para presentarse ante Allah el viernes, también deben cuidar sus palabras y acciones en la vida social y no deben darse la espalda unos a otros, deben ser un remedio para los problemas de los demás, una solución a sus dificultades, no deben enfrascarse en disputas insignificantes ni caer en malentendidos. La Ummah de Muhámmad, que se reúne en mezquitas y salas de oración para realizar las Oraciones del Viernes y orientarse hacia la misma qibla, también debe mantenerse unida fuera de la mezquita y mostrar paciencia ante las dificultades, deben estar unidos contra sus enemigos, deben proteger sus mezquitas, su qibla y su patria.

¡Queridos musulmanes!

En estos tiempos de guerra y sufrimiento, cuando la humanidad anhela la paz y los tiranos impiden el culto en la Mezquita de Al-Aqsa, nuestro deber es mantener viva la conciencia del viernes y de la comunidad musulmana;  es unir nuestras mentes y corazones en la misma fe, los mismos sentimientos y los mismos ideales;  es hacer del viernes una oportunidad para renovar nuestro compromiso de hermandad, para convertirnos en uno solo, como los miembros de un mismo cuerpo, y para fortalecer nuestra unidad y solidaridad;  es recordar que en la unidad reside la misericordia y en la separación el tormento.

Feliz viernes y concluyo el sermón con el siguiente hadiz de nuestro amado Profeta (s.a.s): “Quien realice la ablución correctamente, asista a la Oración del Viernes y escuche atentamente el sermón, sus pecados entre ese viernes y el siguiente serán perdonados...”. (Muslim, Yumm’ah, 27)