“El Islam” es una palabra de origen árabe que significa paz y sumisión. Un musulmán practicante se esfuerza incondicionalmente por rendirse a Dios, por lo tanto consigue paz tanto en esta vida como en el Más Allá.
El Islam es la última de las tres religiones abrahámicas precedidas por el Judaísmo y Cristianismo. Como tal, es una religión basada en la Revelación que cree en un único Dios y la orientación revelada por Dios a sus profetas. Abraham, Moisés, Salomón y Jesús son todos
Muhammad era conocido como “el fidedigno” entre sus amigos y familiares porque siempre fue sincero y honesto en sus tratos con los demás. Fue hacia el final del mes lunar del Ramadán, durante la noche que ahora se conoce y celebra como la Noche del Qadr, cuando las revelaciones del Corán comenzaron a transmitirse al Profeta Muhammad (sas) a través del Arcángel Gabriel. Continuó recibiendo estas revelaciones durante veintitrés años. Dichos versos memorizados y escritos son el mismo libro que los musulmanes leen hoy en día.
Además del Corán, los musulmanes tienen inscripciones de la vida y las prácticas del Profeta (la Sunna). Esto incluye cosas como la forma de rezar y hacer la ablución, los detalles sobre cómo realizar la peregrinación y muchas otras prácticas que ilustran la creencia en un solo Dios. También están los dichos y los actos del Profeta (sas), que fueron transmitidos y registrados por las personas de la época. Estos se conocen como hadíces y sirven de guía sobre cómo vivir la fe.
¿En qué creen los musulmanes?
La Unicidad de Dios: Los musulmanes creen en el Dios Único, Incomparable, Misericordioso, el Único Creador y el Sustentador del Universo. Los creyentes prefieren usar el nombre de origen árabe “Allah” para referirse a Dios, ya que Él no es femenino ni masculino, ni singular ni plural o diminutivo que podría asociarse con la idolatría (es decir, dioses, diosas o semidioses).
Los Ángeles: Los musulmanes creen que Allah creyó los ángeles de manera que no puede cometer pecados ni tener género.
Los Profetas: Con la creencia de que Allah envió a sus mensajeros y sus profetas a todas las personas, los musulmanes aceptan fielmente a los profetas bíblicos, también mencionados en el Corán, incluidos Adán, Ismael, Isaac, Moisés, David y Jesús (la paz sea con todos ellos). Todos los profetas que eran seres humanos igual que nosotros, fueron ejemplos elegidos para su pueblo y no cometieron ningún pecado grave. Los musulmanes aceptan a Jesús como un profeta de Allah, creen en su nacimiento virginal y lo respetan muchísimo. Su nombre está mencionado casi cien veces en el Corán.
Los Libros: Creer en los Libros Sagrados de Allah que fueron enviados antes y en el Corán como las últimas palabras de Allah es un pilar de la creencia islámica. El Corán le fue revelado al último Profeta, Muhammad (paz y bendiciones sean sobre él), a través del Arcángel Gabriel. Este confirmó y finalizó todas las revelaciones anteriores que se enviaron a la humanidad a través de los mensajeros de Allah. El Corán es un milagro en muchos sentidos, el significado de sus versos todavía se aplica en los tiempos modernos, y nunca contradicen con la ciencia moderna.
La Predestinación y el Decreto Divino: Un musulmán cree en el Decreto Divino lo cual está relacionado con el poder supremo de Allah. Esto significa que Allah es Omnisciente, Omnipotente y Omnipresente. Tiene conocimiento para ejecutar sus planes. Allah no está indiferente con este mundo. Allah es el Sabio, Justo y Amoroso, y todo lo que hace tiene sabiduría, aunque a veces no seamos capaces de entenderlo del todo.
La Resurrección: El siguiente verso explica el significado de creer en los principios de la fe incluyendo el Día de la Resurrección: “La piedad (y la virtud) no consiste en tornar el rostro hacia oriente u occidente. Más bien, aquel que posee piedad es aquel que cree en Dios y en el Día del Juicio Final, en los ángeles, los Libros y los Profetas; el que obsequia de su riqueza, con placer y a pesar del amor que siente por ella, a parientes, huérfanos, necesitados, viajeros, mendigos (o los que necesitan un préstamo), para liberar esclavos; y el que establece la Oración y paga la Limosna Purificadora Prescrita. Y (son piadosos) aquellos que cumplen los pactos cuando los contraen, son pacientes y preservan en la adversidad, la dificultad y la enfermedad y en los momentos más tensos (tal y como la lucha entre la verdad y la falsedad). Esos son los veraces (en su fe) y esos son los que han alcanzado la rectitud, la piedad y la devoción debida a Dios” (Corán, 2:177).
¿Cuáles son los cinco pilares del Islam?
Shajadah (Testimonio de Fe): Hay cinco pilares del Islam de los cuales el primero es la declaración de la fe, la shajadah, una simple fórmula que todos los fieles pronuncian: “No hay más dios que Allah, y Muhammad es el sirviente y Mensajero de Allah”. Estas palabras deben ser pronunciadas con convicción y bajo ninguna coerción. La importancia de este testimonio es la creencia de que el único propósito de la vida es servir y obedecer a Allah, y esto se logra siguiendo el ejemplo del Profeta Muhammad (sas), el mensajero de todos los seres humanos hasta el Día del Juicio. Cualquiera que declare la shajadah se considera musulmana, incluso si no cumple con otros deberes.
Salat (Cinco oraciones diarias): Las oraciones diarias se realizan cinco veces al día como un deber hacia Allah. Fortalecen la creencia en Allah e inspiran al hombre a una moral más elevada. Purifican el corazón y evitan la tentación hacia las malas acciones. A los hombres se les aconseja realizar las cinco oraciones diarias en congregación en las mezquitas mientras que las mujeres son libres de rezar donde sea más conveniente.
Sawm (Ayuno): Los musulmanes pasan el Ramadán, el mes de ayuno, no solo absteniéndose de comer, beber y tener relaciones maritales desde el amanecer hasta la puesta del sol, sino también se mantienen lejos de las malas intenciones y deseos. El ayuno ayuda a entender mejor el amor, la sinceridad y la devoción. También desarrolla una conciencia social sana, la paciencia, el desinterés y la fuerza de voluntad. En este mes los ricos entienden mejor los sufrimientos de la gente con menos recursos económicos.
Zakat (Purificación de la riqueza): La adoración en el Islam no se limita solo al ámbito espiritual. Las obligaciones materiales se aplican a aquellos que pueden pagar. El zakat es el pago anual del 2.5% de los ahorros netos y las acciones comerciales que se tienen durante un año como un deber religioso y una purificación de la riqueza de una persona. Este dinero se dirige directamente a las secciones más pobres de la comunidad. Los musulmanes tienen la obligación de ayudar a los pobres, los huérfanos y los más necesitados proporcionándoles al menos una cantidad fija de dinero para facilitarles la vida e impedir de esta forma la desigualdad. El Islam siempre anima a los musulmanes a compartir sus oportunidades materiales con los menos afortunados. Por lo tanto, lo mínimo de este intercambio es pagar el zakat.
Hayy (La Peregrinación a la Meca): El hayy es una obligación que deben realizar todos los musulmanes una vez en la vida si son física y financieramente capaces. Durante los últimos 1.400 años, el milagro islámico de la verdadera hermandad de todas las razas y naciones se ha podido observar gracias a la reunión de los musulmanes de todo el mundo reunidos anualmente para peregrinar en la ciudad sagrada de La Meca, donde se encuentra la Casa de Allah. La Kaba, un antiguo edificio de forma cúbica que existe desde la época de Abraham, es el único y exclusivo sitio de peregrinación y hacia donde deben dirigirse los musulmanes durante las cinco oraciones diarias, y cada año está rodeado por alrededor de tres millones de musulmanes en sus vestidos blancos durante la época del Hayy.
Estas son las obligaciones rituales del Islam, cada una de las cuales tiene un efecto espiritual interno para aquellos que son sinceros: por lo tanto, la fe y la sinceridad son componentes esenciales de estos actos. Además de estos, los musulmanes realizan oraciones personales llamadas dua.
La Salvación en el Islam
En el Islam, todo ser humano nace sin pecado: no existe el concepto de pecado original. Cada persona es responsable de sus propios actos, y nadie llevará la carga de los demás (Corán, 6:164). Cada persona se inspira con el conocimiento de Allah y, naturalmente, se inclina hacia el Islam antes del nacimiento. Por lo tanto, es nuestra responsabilidad buscar la guía de Allah y mantener nuestros corazones puros de corrupción. Allah es el juez de todos, y nadie tiene derecho a otorgar la salvación o dictar castigo excepto Él.